Asteroide B612

Soy un montón de cosas, parte de este Universo y como tal, parte de ustedes y viceversa. Un poco de socióloga,filósofa, escritora, poeta, pintora. Soy humana y toda la dimensión que implica esa palabra.

lunes, 6 de agosto de 2007

¿Por qué el nombre de Asteroide B612?


Por Aurora Suárez

A lo largo de mi vida he releído “El Principito” (Antoine de Saint-Exupéry) y siempre aprendo algo nuevo en él o bien, cada lectura es una nueva perspectiva. Refuerza en mí muchos de los principios y valores que cada persona tiene mientras existe, aunque estos sufran innegables metamorfosis a veces. Además de ser uno de los clásicos de la literatura francesa y, quizás universal, su magia radica en que nos lleva de la mano como niños/as en ese gran mundo de fantasía y realidad que encierra, para reflexionar y ahondar sobre temas vastos y profundos, como la amistad, el amor, el significado de la vida o el miedo a envejecer y morir. La sencillez de las cosas que a veces no somos capaces de identificar, de ver…volver al pasado, recuperar la inocencia. Es un libro que no tiene edad y, es imprescindible para cualquier ser humano, que aún no ha dejado de serlo o que quiere volver a “serlo”, en esta chimbomba llamada “tierra” a punto de explotar. Todos/as hemos visto decenas de amaneceres y atardeceres en soledad y no hay nada más oportuno que hacerse acompañar de este fabuloso texto. Los invito.


¿POR QUE YA NADIE HABLA DE REFORMA AGRARIA?

¿POR QUE YA NADIE HABLA DE REFORMA AGRARIA?

Por Aurora Suárez y Freddy Quezada




La reforma agraria ya pasó de “moda”. Más bien, se podría hablar a partir de los noventa de una “contrarreforma agraria”. Las reformas agrarias en América Latina con la complicidad de intelectuales y agraristas engendraron a un campesino, dependiente de un Estado fuerte, fruto de golpes de Estado nacionalistas o revoluciones, que distribuyera tierras individuales o cooperadas.


Si alguna diferencia media entre el populismo de ayer y hoy, sería, pues, un campesino beneficiado o silenciado. Cristóbal Kay, al final de su balance del desarrollo rural y cuestiones agrarias en la América Latina contemporánea, dice: “el modelo neoliberal ha tenido un efecto particularmente negativo entre el campesinado semiproletario y los trabajadores sin tierra, quienes podrían llegar a convertirse en una importante fuerza en futuras luchas sociales en el campo”.

De acuerdo a José Bengoa en su balance de 25 años de lo rural en América Latina: “en este período se ha producido la pérdida de autonomía
de la cuestión y sociedad rural y que surge, o debiera surgir, una nueva mirada hacia estas temáticas en busca de comprender el sentido que aún tiene y seguirá teniendo “lo rural” en nuestras sociedades” y, al cambiar actualmente las condiciones radicalmente, muchos asumen identidades étnicas o son absorbidos por clusters, se informalizan en ámbitos semiurbanos, migran a otros países o se hacen ambientalistas rabiosos. Nos preguntamos: ¿El campesino existió o la metamorfosis socioeconómica lo absorbió?


Algunos agraristas clásicos han sido llevados por estas nuevas corrientes. Ahora, se especializan en movimientos migratorios, se hacen aficionados a la antropología, a la ecología o se dejan reencantar de nuevo por los paradigmas económicos de escala: No existen reclamos de tierras. Pero, también nadie se las promete:¿Porqué?

Los marxistas más radicales en su época, siempre dijeron que las dos tareas de la revolución democrática burguesa en países atrasados eran la reforma agraria y la independencia nacional y que, en los países postcoloniales, ya no las podían ejecutar las burguesías nacionales. Cuando estas tareas las combinaban con reclamos propios de la clase obrera, un grupo o clase social de vanguardia, se establecía una cadena de reivindicaciones que sólo podía avanzarla de modo sano un verdadero partido revolucionario o, de modo pervertido, una clase ajena. Era el doctrinarismo, bastante devaluado hoy, de ha
ce años.


En Nicaragua, gobierna actualmente por la vía electoral una burguesía nacionalista de origen revolucionario, un poco parecida a la mexicana. Este nacionalismo llega, como siempre, tarde y mal. Con un problema de acceso a la tierra tiene que responder a esta pregunta: ¿fue un fracaso o un éxito? Si nadie habla de ellas, es porque todos los campesinos están contentos o porque fracasó tan miserablemente que nadie desea levantar esas banderas. O todos hijos o todos entenados. Para la curiosidad de un investigador, quizás estas preguntas tengan sólo un valor académico, pero en boca de políticos que la usen como bandera, pueden ser explosivas y dinamita pura en manos de algunos adversarios del gobierno actual. Antes de presentar las hipótesis que han invisibilizado el problema del acceso a la tierra en Nicaragua, son válidas algunas reflexiones previas.


I. LA BURGUESIA NACIONALISTA





Francisco Mayorga, en reciente publicación: “Los Megacapitales en Nicaragua”, dice que en Nicaragua existen cinco grupos financieros fuertes (BAC, BANPRO, UNO, LAFISE y BDF), los cuatro primeros con fusiones internacionales y sólo el último, sin ellos. Todo el cuadro y la obra de Mayorga, sugieren que la oligarquía está en los primeros cuatro grupos; y la burguesía nacional y el ejército en el BDF o, en grupos más pequeños aún (BANISTMO y otros). En esto, quizás, siga la idea de Orlando Núñez que esa burguesía “chapiolla” (el BANDES entra a jugar en estos escenarios), la componen el PLC y el FSLN, sin llegar a decir que, más que revolucionaria esa alianza, es nacionalista. Y más por el lado del FSLN que del PLC. Pero este nacionalismo, moderado frente a las negociaciones con el BM y el FMI, es inédito en más de 16 años de gobiernos neoliberales. Hemos dicho que, sin embargo, llega tarde y mal porque oponer oligarquía y burguesía “chapiolla”, como categorías que nada tienen que ver la una con la otra, en un paradigma cartesiano de lo claro y distinto, oculta, por ignorancia o mala fe, un paradigma rediático más próximo a la realidad.

a)
la red jurídica. No basta construir desde la INTERNET, con un exceso de vínculos electrónicos, como hace Mayorga, los grupos financieros en Nicaragua. Es necesaria la investigación de campo en la tupida y cochambrosa red jurídica sobre la propiedad para aproximarnos un poco a la magnitud de los grupos económicos. De hecho, la actual incertidumbre (una de varias razones) ha paralizado, para bien o para mal, la presión por la tierra. O la ha desviado por su mercantilización. El problema jurídico de la propiedad es prioritario y se necesitaría un batallón de investigadores jurídicos para determinar el peso real de propietarios de todo signo. Es de sospechar que “chapiollos” y “oligarcas” están enredados en esa tela de araña, como por ejemplo, Armel González y su esposa y las cooperativas de Tola en Rivas.

b)
la red financiera. No hay capital pequeño, sino uno preparándose para ser grande; siempre están en movimiento, como los tiburones. No tienen fronteras y su patria es la ganancia. Si la burguesía nacionalista puede aliarse con los oligarcas, lo hará bajo las mil fórmulas que tiene el capitalismo de riesgo y agresivo (joint venture, sociedades anónimas, acciones, bolsa de valores, inversiones relámpagos, etc). Sólo hay que recordar a Miguel Mora detrás de Carlos Pellas o a Bayardo Arce escupiendo en la rueda de los oligarcas tradicionales, para saber que son más las cosas que los unen, que las que los separan.

c)
la red familiar. La más delicada de todas. Tierra de pasiones y capitales. Los oligarcas que se fueron del FSLN (denunciados toda la vida por la “ultraizquierda”) y los que todavía se quedaron dentro (Coronel Kautz, Rapaccioli, Baltodano, Chamorro, Cardenal, Fiallos Oyanguren, etc) se casaron con algunos/as “chapiollos/as”, tuvieron descendencia que, ahora, ya coronaron sus carreras y se preparan para administrar los negocios de la familia. ¿Dónde están sus lealtades? ¿Cómo distinguir a un “nacionalista” de un “oligarca”, entre ellos? ¿Qué pasa cuando se rompen esos lazos, como el de Manuel Ignacio Lacayo y Patricia Castillo?

II. DISIPACION DEL RECLAMO DE TIERRAS


La reforma agraria clásica fue concebida desde una perspectiva individual. Es con Kautsky y Lenin, que surge la visión agraria cooperativista, que fue tan solo la justificación para evitar la fragmentación de la tierra. El sector reformado en Nicaragua (cooperativas) en los 80s que se le quiere uncir otra vez al modelo fracasado agroindustrial, ha sufrido un atroz descenso (ver cuadro) y se puede discutir sobre ello.



Pese a todo, estos sectores por lo menos poseen “algo”, son los sedentarios. Pero los nómadas, los que no tienen nada de nada, popularmente llamados “campesinos sin tierra”, invisibilizados en las estadísticas nacionales y que ahora ni siquiera se pueden cuantificar por la incertidumbre, polisemia y erosión del indicador. ¿Qué hacen? ¿Por qué ya no presionan por la tierra? Presentamos algunas hipótesis.


a)La migración. Los campesinos sin tierra migran, disminuyendo la presión sobre ella, y constituyendo el verdadero soporte del país por la vía de las remesas.


b)Las comunidades étnicas. Al reclamo de las tierras individuales, le ha seguido la idea, acompañada de cambios identitarios en las comunidades agrarias, que el reclamo de hoy pasa por presentarse como comunidades étnicas que exigen titularidad de amplios territorios, modificando el perfil y naturaleza antigua de los reclamos por el acceso a la tierra.


c)El medio ambiente. Esta idea de nuevo cuño, debilita la imagen de individualización de las entregas, por otra idea colectiva, planetaria, de la Humanidad y de las futuras generaciones, donde lo fundamental no es el reparto de nada, sino el cuido y la preservación de suelos, su vocación y usos, cuencas y microclimas.


d)Los clusters y maquilas. Pese a que absorbe poca magnitud, es sin embargo, la figura que mantiene la proletarización, en su sentido más clásico, de los campesinos sin tierra.


e)La informalización. Migración interna que puede ser a centros urbanos, semi o suburbanos, donde se adquieren hábitos de consumo y cosmovisivos diferentes, fruto de las exposiciones catódicas a los nuevos medios de comunicación.

Preguntamos: ¿Pueden las burguesías en general, y las “nacionalistas” en particular, en medio de la crisis de los Estados naciones, continuar reformas agrarias o siendo más conservadores, resolver el acceso a la tierra de las que ya nadie habla?



Junio, 2007


"Dilemas de la Libertad"



Dilemas de la Libertad: ¿Quién sos o cuántos somos?


Por Aurora Suárez


El VIII Censo Nacional de Población y IV de Vivienda realizado en julio del año en curso, fuimos como buenos ciudadanos arrastrados por una fuerte publicidad, donde no solo abrimos las puertas de nuestras casas, sino de nuestras vidas y del pequeño o gran árbol genealógico en el que coexistimos. Por inocencia, como la de Caperucita Roja ante el lobo feroz, fuimos totalmente interrogados por el Estado y violentados en nuestro derecho a permanecer callados. Pero, muchos se preguntarán, ¿por qué? Y aún permanecen en estado de inercia abogados, sociólogos, antropólogos y hasta políticos entre otros. Para muchos este hecho pasó inadvertido. Sólo significó una etiqueta en la puerta de la casa que dice “CENSADA”.

La Constitución Política de Nicaragua estatuye en el Titulo IV, Capítulo I, Arto. 26, numerales 1 y 4, “Toda persona tiene derecho: A su vida privada y a la de su familia; A conocer toda información que sobre ella hayan registrado las autoridades estatales, así como el derecho de saber por qué y con qué finalidad tienen esa información”. Refiere a la privacidad y el no estar obligado por ninguna norma jurídica a "dar información personal o de orden privada". Entonces, por qué al Estado en un Censo le interesa mi nombre y el del resto de habitantes de la vivienda (sección 6 a de la Boleta Censal y que contiene un anexo de observaciones abiertas, donde lo único que les faltó fue solicitarnos una foto del álbum familiar) Todo nombre propio es sagrado.

Etimológicamente el vocablo Censo proviene del latín Census, cuyo significado es "padrón o lista que los censores romanos hacían de las personas y haciendas". Los inicios del “conteo poblacional” en la historia de las sociedades obedecieron a dos razones fundamentales: militares (saber la cantidad de fuerzas disponibles en cierto momento o la que necesitaría para vencer al enemigo) o bien, el número de sus súbditos (conocer cuánto se podía recaudar en forma de impuestos) Las necesidades informativas del poder giraban en torno a lo fiscal o militar, provocando rechazo absoluto en la población, a tal punto que en 1753 la Cámara de los Comunes en Inglaterra todavía impugnaba un proyecto de Censo General, entre otras razones, porque amenazaba las libertades de las personas. Es hasta finales del siglo XIX que formalmente se comienza a considerar la población como una variable demográfica para planificar la acción política del Estado. Aparece el concepto de “habitantes” y comienzan a realizarse los censos como se les conocen en la actualidad. Los censos pues, dejan de ser un simple conteo, la estadística se convierte en la “aritmética gubernamental” (Estado y estadística vienen de la misma raíz latina, Status) formando un matrimonio de carácter matemático, político y gubernamental.

Por ello, no resulta extraño que Carlos Jarque, gerente del Departamento de Desarrollo Sostenible del BID en una entrevista aparecida en una publicación del mismo organismo declaró: ”los censos son hoy la columna vertebral de los sistemas de información permiten convertir a la fotografía censal en una película continua para seguir la coyuntura de los países al día…”

Los censos de población constituyen una herramienta para conocer diversas variables poblacionales de interés no solo para el Estado, sino para la empresa privada, organismos, instituciones académicas, profesionales y el público en general, con fines preventivos en cualquier campo, formulación de estrategias y políticas y para ejercer el control social, entre otros. Pero igualmente pueden ser una poderosa herramienta para ocultar realidades explícita o implícitamente, como la invisibilización étnica, cultural, sexual, migratoria etc, el tráfico de bancos de datos, o la vigilancia de los rebeldes, a tal punto, que las estadísticas han sido objeto de acusación en varias ocasiones por el delito de ejercer la “estadistificación”: el arte de mentir con estadísticas, conservando una apariencia de objetividad y veracidad (Glass,1974).

Por eso es necesario recordar que los instrumentos internacionales y la propia Constitución Política consagran como un derecho ciudadano exigir que los actos e informes estatales sean transparentes; y además, que las autoridades encargadas de producirla no la distorsionen o manipulen. Una forma de poner en positivo lo que debería explícitamente decir que tenemos derecho a callar (bajo riesgo de usarse en contra nuestra lo que digamos) ante algunas preguntas del Estado. En resumen, la historia censal pasada y presente, ha sido y es un instrumento al servicio del poder

En este contexto, el interés y preocupación central de este artículo gira alrededor de nuestras identidades, nuestros derechos como personas, a la inviolabilidad de nuestra intimidad, seguridad y protección. En la parte superior izquierda de la boleta censal en un recuadro dice: “Por ley, los datos suministrados son estrictamente confidenciales y serán usados solo para fines estadísticos” Pregunto: ¿Si el Censo tiene fines estadísticos, por qué interesa además de los nombres y apellidos de las personas, las “características” de cada una de ellas (sección VII); los nombres de los emigrantes en el hogar (sección IV); los nombres de nuestros seres que ya descansan (sección V) entre otras tantas sorpresas que nos trajo este Censo? Discúlpenme lectores, eso es más que estadística aplicada.

Desde el punto de vista técnico, basta con conocer la ubicación geográfica de la vivienda. Usted podría ser la persona 01, del departamento 01, municipio 01 y así sucesivamente hasta llegar al número del hogar en la vivienda. Ser objeto de codificaciones para garantizar un control y calidad en el levantamiento de la información. ¿Quién nos garantiza a los nicaragüenses que nuestros nombres no formen parte del tráfico de banco de datos? De los millones de enlistados que circulan por allí en manos de los que deciden nuestro futuro. Es por ello, que a veces nos informamos paradójicamente sobre nosotros mismos cuando asistimos a esas conferencias de consultores extranjeros (llámense, BM, BID, entre otros) en mapitas a full color donde,”habitamos” como puntos invisibles a nuestros ojos, y sólo con presionar una tecla, saben desde las hipotecas que tenemos, las deudas con la pulpería y el nombre de tu amante.

El Estado como tal no tiene el derecho de solicitarnos información (Cn. Artos.25,26,29,32), aún es más grave el caso cuando es confidencial. Se podría argumentar en esta ocasión que “el derecho de informar es una responsabilidad social” (Cn. Arto.67) pero también “los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás” (Cn, Arto. 24) El sistema nos enseña la obligación que tenemos en responderle al Estado pero no de ser escuchados, ni a callar (que si es nuestro derecho) como ciudadanos. El sistema desconoce los límites, no importan los medios sólo los fines. La ausencia de regulaciones entre el Estado y la sociedad quedan al descubierto. En Nicaragua por ejemplo, no existe una rama en las normas jurídicas que regule esas relaciones.

Desde Constant con su enunciado de la “libertad en la comunidad” y “libertad en la esfera privada”, así como Berlin, Mill, Hegel, Hill y otros más, se ha puesto sobre la mesa la discusión sobre la libertad. La libertad positiva (entendida ésta, como el limite hasta donde se llega, impuesto por el control estatal) y la libertad negativa (entendida ésta, como la libertad sin coacción, sin obstáculos, ni intervención del poder). La libertad positiva es la bandera de los Estados modernos (derecho de preguntar). La libertad negativa es incompatible (derecho de callar) con el sistema, desde lo más profundo de ella, es enemiga del poder.

No se puede dejar por fuera un elemento que se suma al análisis sobre el manejo de la información proporcionada para el Censo. El Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC), instancia rectora del mismo, es una institución que además de estar adscrita al Banco Central de Nicaragua. (BCN), todo su quehacer ha contado con el apoyo incondicional técnico-financiero de organismos como el Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Unión Europea (UE)y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Desde el apoyo financiero por parte de estos Organismos, el INEC ha permitido situarlos en niveles de decisión técnica que por supuesto, responden a sus necesidades e intereses de información. Esto se evidencia en el Proyecto MECOVI - II Nicaragua, en el acápite correspondiente a Responsabilidad y participación de las agencias patrocinadoras de dicho Proyecto: “Tomando en cuenta la experiencia desarrollada en este campo tanto por el BID como por el Banco Mundial y el PNUD, así como la experiencia ganada hasta la fecha en Nicaragua en la ejecución del Proyecto MECOVI - Nicaragua, la responsabilidad del monitoreo de la ejecución técnica del Proyecto MECOVI-II Nicaragua será de las tres instituciones. La toma de decisiones técnicas se realizará por parte del INEC, el PNUD y el Banco Mundial en reuniones periódicas por establecer”. Sin comentarios.

Ahora solo me resta preguntarme si en el próximo Censo indagarán sobre nuestras opciones sexuales, a qué genomas pertenecemos o por quién vamos a votar (a quienes se enlistan en esa payasada). En fin, para cualquier información sobre mí, estoy en la base de datos del INEC.

Agosto, 2005

"El Nuevo Poder detrás del Trono"


El Nuevo Poder detrás del Trono:
¿Transferencia, Venganza o Fidelidad?
Por Aurora Suárez
A estas alturas, resulta cotidiano para la población ver, leer y escuchar casi a diario de algunas mujeres que desde el mundo de la “invisibilización”, a como es llamado por movimientos defensores de los derechos de las mujeres, han tomado por asalto o por transferencia imprescindible, el rol de libertadoras de los nudos que rodean el cuello de sus hombres. Estas mujeres, sin etiquetas y títulos consignados por grandes asambleas o bien, cada 10 de enero, son las nuevas protagonistas en el escenario social y político, sorprendiéndonos con un poder - ganado o no -, que nos recuerda la época homérica aunque procuren la inmortalidad victoriana en sus hogares.
Tales son los casos de María Fernanda Flores, Rosario Murillo y Doña Lila T. Abaunza. El pasado 11 de julio, fecha en que los liberales celebraron su aniversario, me permitió reconocer un fenómeno: la nueva tendencia en el ejercicio tradicional del poder que, casi o totalmente está siendo desapercibido por muchos analistas políticos, intelectuales, filósofos y más graves aún, por las feministas. En fin, por todos/as aquellos/as que nos viven tratando de convencer con su última verdad, que no es más que un reciclaje de discursos gastados para el deshilado tejido social y político de este país.
La influencia de estas mujeres desde y hacia el “otro” poder, además de representar una ruptura en los patrones socio-políticos (que se observa de modo más abierto en las jóvenes participantes en las marchas antipactistas), refleja un potencial real y genuino de liderazgo, que es lo más interesante, engendrado por fidelidades, traiciones, intereses, valores desenterrados y hasta una dosis de amor donde la identidad entra en crisis cuando se pretende “ser el otro”o”padecer lo que sufre el otro”, como señala Roland Barthes en fragmentos de un discurso amoroso. La ausencia de una trayectoria, militancia feminista o compromiso por los derechos de la mujer - que no se confunda cambiar la “o” por una “@” -, parecieran invalidar para estos casos, las vías tradicionales recetadas por grupos de mujeres de varias denominaciones para conquistar espacios políticos, liquidar la discriminación sexual en el seno de los partidos o destronar figuras masculinas en diversos ámbitos.
Cualesquiera sean sus causas, no cabe duda que la punta de lanza es la perpetuidad en el poder y no importan los mecanismos empleados para ello, solo el fin, las diferencias se diluyen, arrastrándonos a todos en esta vorágine de cultos, apologías y alianzas. Y es desde un natural proteccionismo a sus principados, que las tres, paradójicamente, son incidentes en las estrategias políticas de las tres fuerzas que en definitiva están jugando acompañadas de sus asesores sobre un tablero llamado Nicaragua; dos reales, el PLC y el FSLN y, una formal, sobreviviendo de la legalidad obtenida mediante el voto, el APRE.
De hecho, son más las cosas que las unen que las que las separan. Alrededor de ellas circulan escándalos, corrupción, misticismos, servilismo, nepotismo, antagonismos que han desembocado en excomulgaciones o arrinconamientos de algunos personajes representativos a lo interno y externo de estas esferas políticas como Yamileth Bonilla, Tomás Borge, Ma. Dolores Alemán, Herty Lewites, René Herrera en su momento, entre otros, quienes a la luz pública constituyen la manifestación más obvia del ejercicio de este poder. Ciertamente, cada una presenta determinados “dones” para ejercerlo.
En el caso de Ma. Fernanda, la esposa entrenada en los campos de El Chile, que resultó ser una buena alumna, su poder radica en el discurso, donde pareciera como efecto cinematográfico, hacernos sentir la redención de el Salvador, impregnada de un aire peronista vulgar y populista. Su audacia, a tal punto que le permitió burlar las medidas de seguridad migratorias norteamericanas y, desafiar después en los medios de comunicación a Garza previo a su venida al país, la configuran como una lideresa en ascenso, mujer abierta a los medios, que aventaja a sus homólogas ocupando un lugar importante en la agenda noticiosa.
La “compa” Rosario, llamada así por los militantes obedientes, es esencialmente maquiavélica, silente, férrea creyente en las danzas de las estrellas, velas e inciensos olorosos desde donde implora como chamana, no sólo la reconquista de la familia muy a lo Hillary Clinton, así como del poder político, sólo que en este caso, los excesos de este poder han colmado hasta las propias “bases” con los circos familiares de los 19 de julio, campañas electorales que saben a las comics “precious moments” y el retiro de muchos militantes que están terminando como Aureliano Buendía.






La tercera, Doña Lila T. la típica matrona que aconseja al calor de los almohadones por la noche o durante el desayuno con un buen nacatamal elaborado por ella y para lo cual si invita a los medios para degustarlo. En menor medida que la anterior, fantasmal, es el poder persuasivo tras el marido, para mantener a los “masayas” y a llegados, al estilo de Julio Vega en sus puestos y, tan débil políticamente, que no le permite ver a un “ trotsko” marchito que juega a la democracia asesorando a su marido.
Pero bueno, ¿realmente estas mujeres son depositarias momentáneas o artífices reales del poder político actual? Sólo sabemos que a pesar de los reclamos feministas, hoy nada impide que muchas mujeres realicen su potencial colmado de aciertos y desaciertos, empirismo, sagacidad, ingenuidad, motivadas por múltiples causas y mientras las tengamos, seguiremos teniendo actos políticos con aire circense, despachos fantasmales y caudillismo nicolasiano. Vemos como, los partidos políticos – si se les puede llamar así -, navegan en una marejada de olas tropezándose constantemente sin llegar a la orilla, firmando una vez más su acta de defunción.
No sé hasta que punto es valedera la expresión que en varias ocasiones escuché de mi madre: “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. La grandeza de algunas mujeres y de todas aquellas que aún no la desnudan, no les llega sólo de sus grandes hombres, sino desde ellas mismas. Prefiero, pues, quedarme con Yoko Ono, Frida Khalo o Cleopatra… ¿Qué opinan ustedes?


Noviembre,2005

domingo, 5 de agosto de 2007

"Las Nuevas Tribus"

Las Nuevas Tribus


Por Aurora Suárez y Freddy Quezada

Desdibujados y desacreditados los conceptos de clases sociales, desplazados por otros que provienen de lógicas de consumo y culturas de rescate, asistimos a la presencia e invasión de las nuevas “tribus”, término privilegiado por la antropología clásica y el postmodernismo de masas, que está entre nosotros. La naturaleza y conexiones internas de las relaciones políticas que caracterizan a la Asamblea Nacional (AN) nicaragüense nos remiten al concepto de Tribu. Evans–Pritchard, la identifica como un “grupo de personas, con un nombre, una lengua y una cultura común que está dividida en unidades políticas diferentes” (que serían las tribus). O un “grupo autónomo, social y políticamente, de extensión definida, de homogeneidad cultural y organización social unificada que habita en un territorio que le pertenece” según Giner.

Ahora con el cambio de Gobierno asistimos a un retorno de esas tribus. Si retomamos un poco a Mafessoli quien nos dice: “Estamos frente a una organización de la sociedad en tribus. Lo que antes era marginal se ha vuelto central”. Plantea además, que no existe una "práctica doméstica" del hombre político actual, en otras palabras "ocuparse de la casa".

En todas las legislaturas que anteceden la actual, se ha visto el “honorable” comportamiento de los/as diputados/as. De hecho, quienes hemos tenido la oportunidad de observar su funcionamiento cualquier día que les visitemos, pareciera más estar presenciando un mercado persa en sus mejores horas de ventas (incluidas las “agarradas de pelo”) que una Asamblea Legislativa. Esa es la realidad de “forma”. Las sesiones, el escaño, transformados en una sucursal de sus empresas o negocios. Cualquier cosa, menos para lo que les pagamos con nuestros impuestos.

Las aprobaciones de las iniciativas de ley, responden única y exclusivamente en orden de prioridad, a los intereses de ellos/as y de sus caudillos. Ya no digamos las de orden social, se engavetan y envejecen hasta que aparecen grupos organizados o no de la sociedad civil presionando para su debida aprobación, si es que lo logran. Algunas aprobaciones ya forman parte de la agenda estratégica de lucha, por llamarle así, de organizaciones como UNEN, FETSALUD, ANDEN, UNE (que fue revivida), entre otras, cuando se discute el Presupuesto General de la República. En otras palabras, se arma la “infanzón” y comienza el relajo que tanto parece gustarnos a los/as nicas, mientras en el interior de esa porqueriza los “corbatudos y emblazeradas“, desde sus celulares arman sus bussines económicos o políticos como si nada pasara.

Por otro lado, la AN ha tomado un cariz de museo nacional. Existen diputados vitalicios, quienes despojados de vergüenza alguna forman parte de la triste memoria institucional de ese poder del Estado.

Veamos pues cómo quedó conformada y construyamos un posible escenario de lo que pudiese ser a nivel fotográfico y gráfico:


Diputaciones por Partido y Género

FSLN

TOTAL

PLC

TOTAL

ALN

TOTAL

MRS

TOTAL

H

M

H

M

H

M

H

M

26

12

38

23

2

25

21

2

23

4*

1

5

Fuente: Elaboración propia en base a resultados CSE.
*: Mario Valle, diputado electo se pasó a las filas del FSLN.

Del total de las 92 diputaciones el 23% corresponde a escaños que serán ocupados por mujeres, menos de la cuarta parte, es decir tendremos una AN esencialmente patriarcal. Indicándonos ello además, la involución participativa de las mujeres en los espacios de poder. Esperemos pues, que no se introduzca y apruebe una Ley prohibitiva al uso de métodos de planificación familiar (y esperar tener los/as hijos/as que Dios nos manda…) o bien, eliminar los pensums de la educación secundaria referidos a educación sexual y reproductiva para que nuestra juventud se apropie de una concepción trasnochada de supuestos nuevos valores.

En un ejercicio prospectivo podemos visualizar el comportamiento de la Asamblea así:

La Luna de Miel: Se abre la AN, todos y todas se saludan, abrazan y prometen trabajar por la Patria. Sin embargo, la fangosidad de ese pantano inicia sus operaciones identificando o acercándose a sus posibles nuevos aliados (aquí juegan un papel relevante los gallos y gallinas viejos/as del corral y las nuevas aves rapiñas)

La Cotidaneidad: El “ponerse de acuerdo” comienza a generar los primeros conflictos (para honrar una de las muchas paradojas de las que seremos testigos), quiénes integrarán la Junta Directiva, qué Ley discutimos primero y cuál no, la conveniencia de intereses entran en juego, surgen los micropactos o micro alianzas en los corredores. De hecho, los ALN y un sector del PLC tendrán que llegar a acuerdos y los MRS terminarán formando parte de esa alianza (claro está, el poeta Cardenal dijo que prefería votar por Montealegre que por el FSLN). Muchos se saldrán de las filas de la “pantera rosa y del inspector Clousseau” y retornarán a sus antiguos nidos (especialmente la resistencia). Se comienza a romper la consanguinidad ficticia de algunas tribus, como la del FSLN.

La primera separación: No se puede hablar de divorcio, pero sí de discusiones que arrastran a las infidelidades. Se definen las tribus, explotan las primeras luchas y comienza el circo, mientras la ciudadanía espera la llamada reconciliación, descree una vez más en el Estado de Derecho: Concepto que funciona en abstracto en este país.

El Divorcio: Al final, se separan y el gran perdedor quizás pueda ser el FSLN, por muy San Cardenal que ore por ellos/as (si no es que ya se ha distanciado) y Mister Trivelli en este momento esté lanzándose otro discurso respecto al FSLN. La derecha se fortalece y el FSLN en su afán de mantener su cuota de poder se socialdemocratiza aún más de lo que está. Los de “abajo” vuelven a experimentar el sabor del abandono por andar haciéndose ilusiones (esas que nos conducen al fracaso). Desde “arriba”, se ondean lemas con la dignidad de un pequeño limpión de cocina: ¡Qué viva la democracia¡ Esperemos pues, que no sea así…

Febrero, 2007.

"Nicaragua, no es una pulpería"

Nicaragua, no es una pulpería

Por Aurora Suárez

Ya no es extraño en Nicaragua, que los gobiernos y sus integrantes se vean envueltos en casos de corrupción. Se podría hasta realizar una tipología “corrupcional” por cada una de las experiencias vividas en cada uno de ellos y los aprendizajes obtenidos para sacar un diplomado en “delincuente de cuello blanco” (delitos cometidos por personas de elevado status socio-económico en el marco de su profesión, y por lo tanto, frecuentemente expuesto a un sistema de inmunidades y criminalización selectiva), a como los denomina Sutherland.

No es necesario ser inteligente o ilustrado para comprender algunas causales de la pobreza, entre otras: el estatismo y la corrupción de los gobiernos, quienes hasta el momento solo han manejado discursos (similares al de Bolaños) de lucha en contra de la corrupción. Datos nos indican por ejemplo, que el gasto gubernamental para adquisiciones en todo el mundo es de 3,5 billones de dólares y de esos, alrededor (cálculo bajo) de 400.000 millones se fugan en gastos en soborno (OCED, 2006). Además, podríamos calificar a la corrupción como la “hija mayor de la democracia” o ¿acaso no sabemos de dónde proviene el financiamiento de las actividades políticas de los partidos? La simetría entre la Democracia y Corrupción es parecida a la relación de Adán y Eva, una, la seductora; el otro, el seducido, pero en definitiva: ¡Terminaron ambos conviviendo felices en su pecado¡

A propósito de lo anterior, resultados recientes (2006) de un Sondeo realizado por Transparencia Internacionales (TI) indican que sólo el 22% de las personas consultadas a nivel mundial piensan que su gobierno actúa en forma eficaz o muy eficaz contra el flagelo de la corrupción. En el caso de los latinoamericanos, el 23% piensa que su gobierno la fomenta y una de cada tres personas expresó ser cómplice de algún soborno…entonces, estamos claros del asunto, de la democracia y sus bondades.

Pero el “meollo” de este artículo es la declaración del Señor Bolaños respecto al hecho delictivo cometido por el Director del INEC, Néstor Delgadillo (El Súper Condorito Nica). Bolaños, institucionalizó antes de dejar el Gobierno una cultura de impunidad, da carta blanca a otros actos de corrupción inscritos como el anterior. Abona al hecho de corrupción con frases como: No robó el dinero, lo prestó, no ha cometido ningún delito…pagará lo que tomó¡¡

Su discurso justificador es correlativo a una política de ocultamiento mantenida a lo largo del período de este gobierno. Por ello, no es de extrañarse que las diversas instituciones en las últimas semanas, se han convertido en fascinantes cajas de Pandora. Y, paradójicamente las dependencias públicas del gobierno, son miembros de la Red de Instituciones de Combate a la Corrupción y Rescate de la Ëtica Pública (RICOREP), otro de esos inventos de los Organismos Internacionales para hacer creer al Poder, al Sistema Democrático, honestos.

Supongo que para muchos ciudadanos que creyeron en; “La Nueva Era”, en el rostro de “abuelito bueno”, en el empresario honesto y luchador a lo “remanga camisa” y sobretodo, en su slogan que acompañó su campaña e inicios de su mandato lucharemos contra la corrupción: la desilusión se respira hasta por los poros. Solamente que éste nos salió “más original”, “más mejor” en buen nica, que el anterior ladronzuelo. Es un descarado. Y para desgracia de él, Súper Condorito Nica declaró hoy a los medios: “No pagaré” ¿Y qué?

Este comportamiento corrupto y de descomunal irrespeto a los y las nicaragüenses, en especial al desempleado, al que tiene un sueldo mísero, a los sin salud, ni educación… entre tantas montones de cosas de las que carecemos, obedece al amplio margen de impunidad parido por el sistema, donde pareciese no importar ser descubiertos en actos corruptos, punibles… y la sanción penal, convertida en sutilezas, dulzuras, en un sueño encantador.

El círculo vicioso de la corrupción crece a pasos agigantados y se instituye. No funciona ni el recurso judicial (veamos pues a Alemán, otro para los casos Ripley), ni el político (ya ni por hipocresía poderial se menciona el elemento sancionatorio). Resulta, todo esto nauseabundo.

Quiero concluir con dos cosas: Señor Bolaños, Nicaragua no es una pulpería a donde ir a “fiar” y, la otra para que no se olvide: "Para que haya corrupción es necesario reconocer la diferencia entre el rol público de un funcionario y su interés privado" (Huntington). Que tengan todos y todas un buen año y, Dios bendiga a este país.


Enero, 2007

"El Sueño Despierto"


El Sueñ
o Despierto

Por Aurora
Suárez

Sueñan despiertos los que padecen de insomnio y los ingenuos. La vigilia, la lucidez, tienen también sus horrores y miserias. La ingenuidad sus dulzuras y recompensas.

Muchos autores de diversas índoles desde Freud hasta Weiss, hablan del sueño y sus interpretaciones en la vida de las personas. Me encantaría tener el tiempo suficiente para escribir acerca de los sueños despiertos, no aquellos referidos a las ilusiones ya sean materiales, profesionales, políticas, intelectuales o emocionales que entretejemos como telas de arañas (y, después limpiamos con una escoba aunque vuelvan a reaparecer). Me refiero a los que no nos dejan dormir a veces.

No hace mucho miraba en la televisión, procurando desintoxicarme de toda la propaganda electoral que recién vivimos (una muy nefasta, otra desgastante y otra cursi) sobre el modus operandi de los grupos de animales de depredadores. Resulta pues, de acuerdo a la tesis que manejan los etólogos sobre el tema que entre estos grupos siempre existe el “vividor”. Mientras el colectivo trabaja en el almacenamiento de la comida para la época de las “vacas flacas”, en buen término nicaragüense, siempre más de alguno o de algunos, no lo hacen y sin embargo hurtan los alimentos. A los animales “vivianes”, según los estudiosos del comportamiento animal, la comunidad se une y termina expulsándolos-

Es más o menos parecida a la situación enfrentada por mucha gente en nuestro país, si la vinculamos con la delincuencia existente o en otros términos con la inseguridad ciudadana imperante. La gente padece los embates de una casta parasitaria y depredadora y fragiliza las redes del sistema social hasta deshilarlo.

En el período de una semana, un caco o ladrón ha intentado incursionar mi vivienda. Mi sueño se ha convertido en una vela medio encendida, de esas que se parecen a la de las iglesias abandonadas por los fieles. Y en este caso, sí debo decir, reconocer y admirar la labor de la nueva Jefa de Policía, quien pese a que asumió una institución con un prestigio cuestionado y precario por su corrupción parcial, en estas tres ocasiones que he sido víctima de la delincuencia, la policía se ha hecho presente al término de la distancia.

¿Suerte de que anduvieran circulando cerca? No creo en asuntos de suerte, ni esas pitoniserías, sino más bien en la voluntad para hacer bien las cosas. Por fin se está poniendo un poco de orden en este país, muestra de ello son las medidas que se están comenzado a tomar y conocemos a diario en los medios de comunicación.

Pero quiero ir más allá de todo este asunto y no sé si están de acuerdo conmigo. Las responsabilidades deben ser compartidas en una sociedad, aún más ahora que se disparan discursos bonitos sobre la paz, la reconciliación y el amor. La organización comunitaria (de esos conceptos inventados desde los organismos internacionales y, que en determinado momento fueron y son la justificación para hacer que muchos Gobiernos deslinden responsabilidades con la población) nos dice que los pobladores deben aprender no sólo a identificar sus problemas y necesidades, sino además asumir estrategias para resolverlos.

Resulta inexplicable que las Empresas proveedoras de servicios de seguridad o bien, Instituciones nieguen a los miembros del Cuerpo de Seguridad, la solidaridad humana. Un CPF de una Institución (y religiosa para que sepan) me decía: Aunque yo mire que se están metiendo en su casa no puedo hacer nada, me está prohibido, me corren, me pagan por cuidar aquí. Otro también de un famoso lugar para comer comida chatarra se disculpaba diciéndome: Desde aquí los vemos pasar, pero no podemos hacer nada, no los prohíbe la empresa. Les pregunto: ¿A dónde está el discurso de la Responsabilidad Social Empresarial?

¿En qué país vivimos? Es decir, estas empresas que ganan una pila de dinero y le pagan una miseria a esta gente, además de explotar, están realizando un proceso de aculturación en la sociedad nicaragüense, silente y perverso, muy parecido al que nuestra juventud consume diariamente por la televisión. Que un “cepol” de una compañía de seguridad arriesgue su vida en defensa de un vecino, les implica probablemente, incurrir en gastos de seguridad para la cual trabaja. Y la lógica Essen nada de gasto, todo es ganancia. Es bien sabido que la mayoría de estas compañías de seguridad son propiedad de ex jefes policiales o del ejército a los que les importa un pito el sueño, la propiedad y la vida de los vecinos. En otras palabras: ¡Qué viva la deshumanización¡

Desde siempre, los y las nicaragüenses nos hemos caracterizado por ser gente solidaria, abierta: “que se da y abre las puertas de su casa”. Pensaba, en el “hoy por ti y mañana por mi” en términos solidarios, términos que en definitiva son egoístas por la expectativa de retribución. Pero más que nada, evocaba la solidaridad humana, la solidaridad comunitaria real que debe existir en cada calle, andén, manzana o barrio. La soñaba como una acción que debemos asumir desde nosotros/as sin que nos la tengan que decir desde “arriba” y, como un aporte a la nueva policía que debe y tiene que emerger de los escombros para cumplir con su cometido.

En varias ocasiones he dicho que lo más simple y vendible, es culpar a la pobreza de “TODO”. Los discursos siempre comienzan o terminan con la frasecita: “vamos a acabar con la pobreza”, después de ello viene el rosario de que: existen pandillas, delincuencia, desnutrición, trabajo sexual infantil, hambre, analfabetismo, inseguridad ciudadana y las cantidades de males sociales que cargamos por la POBREZA. Pregunto: ¿Quiénes son los causantes de ello?

Es casi medianoche, no tan así como en la película “Durmiendo con el enemigo”, pero si sueño despierta, sueño que quizás pueda soñar con mi sueño. No conozco aún el rostro del delincuente que acecha, sólo he escuchado sus pasos. No más discursos, y a trabajar por este país para acabar con los depredadores…Con los depredadores de cualquier índole.


Agosto, 2007